POR GRICELDA GUERRA ROMERO 

Finalmente, ayer dio a conocer el diputado Gustavo Cárdenas que, con amparo bajo el brazo logro que se levantara las suspensiones aplicadas contra dos de sus negocios en Ciudad Victoria, que se traducen en 200 fuentes laborales. 

Pues bien, el legislador se vio obligado a recurrir a buscar el amparo del poder judicial de la Federación, tras el abuso de poder que se cometió en su contra como represalias contra las declaraciones en contra del gobierno panista, que afortunadamente ya se va, faltan 22 días y contando. 

Acciones en las que abundaron las irregularidades, como así lo dio a conocer la dirigencia del partido Movimiento Ciudadano, al movilizarse a personal de la Coepris de Reynosa y Tampico, fuera de la jurisdicción de Ciudad Victoria, por lo que dejo claro la manipulación del gobierno del estado, ocasionando la ciudadanía se volcara en apoyo al ex muchacho alegre. 

Y es que fueron mínimas las violaciones a las reglas de PC y la Coepris, a los negocios, por lo que resulto más que exagerado la clausura de los mismos, por lo que quedó en evidencia el revanchismo político del que fue víctima el diputado local. 

Por otro lado, vaya que Luis Rene Cantú, mejor conocido como El Cachorro, es ciego, sordo o cínico, ya que asegurar que él no ha sido impuesto como presidente, sino que fue apoyado por los panistas para su reelección, eso sí es no tener mother. 

Minimizando las impugnaciones que se han presentado por parte de aquellos que buscaran registrarse para contender por la dirigencia estatal, como es el caso del ex senador José Julián Sacramento, con el que tendría que sentarse a dialogar El Cachorro para aplacar las aguas, la pregunta es si el panista matamorense querrá doblar las manos. 

Es sabido que Sacramento estaba buscando la dirigencia estatal para tratar de sacudir el olor a establo en el panismo, y recuperar a esos elementos que decidieron retirarse ante las malas maniobras de quien está a punto de dejar el poder el próximo 1 de octubre. 

Pero precisamente desde el mismo Gobierno del Estado se maniobro para evitar que se registrara otros prospectos a la dirigencia, y que fuera solamente El Cachorro Cantú, quien aún se resiste a aceptar que al PAN le quedan poco más de 21 días en el poder, y que le hagan como le hagan pues eso no revertirá el resultado del pasado 5 de junio en el que los tamaulipecos los cambiaron por Morena. 

Y es que el Cachorro confía que al mero estilo de la Rosa de Guadalupe, ocurra un milagro a última hora se le pueda caer la gubernatura a Américo Villarreal, aun pese a que por más impugnaciones que han realizado, pues el Tribunal ha reafirmado los resultados que todos conocemos. 

En tanto en el Congreso del Estado sigue la estira y afloje entre los grupos parlamentarios del PAN y Morena, luego de que de manera provisional los diputados azules lograran se suspendiera la sentencia emitida por el Tribunal Electoral del Estado, para la instalación de la Diputación Permanente de Morena. 

Fueron los diputados de Morena quienes señalaron a Horario Ortiz Renán de estar al servicio del gobernador ya que sin facultad alguna suspendió el cumplimiento de la sentencia, por lo que los morenistas no quitaran el dedo y continuaran con las acciones necesarias para buscar recuperar la Diputación Permanente, y con ello revertir las iniciativas aprobadas por los panistas.