POR José Inés Figueroa Vitela

450 horas del miércoles 19 de octubre.

Accesos del cuartel militar de Ciudad Victoria.

¡Cabo de turno!, impera el superior con timbre marcial.

¡Presidente de la República ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas! –responde el subalterno en el mismo tono- ¡Guarden Armas!

Aun faltaba un buen trecho para el amanecer del ultimo horario de verano en México y diez minutos para la hora convocada, pero desde media atrás, empezaron a llegar los convocados.

28 reporteros de los medios locales se sumaban a alguna docena que acompañan las giras del Presidente, en la conferencia de prensa mañanera, en esta ocasión sacada de Palacio de Nacional.

300 se habían registrado, pero solo aquellos alcanzaron espacio, en alguna suerte de tómbola en las asignaciones operadas desde el mando central.

También los espontáneos, que querían saludar al Presidente, hacerle alguna petición o algún planteamiento, empezaron a llegar con sus porras y ahí se quedaron, aumentando la confluencia con las horas hasta que se retiró.

Unos minutos después, en uno de los salones, exaltando en sus traves los valores de la milicia, los periodistas conocían de la hospitalidad de los anfitriones, compartiendo un desayuno americano.

“Allá no hay de eso”, apuntó uno de los convidados que ha asistido a Las Mañaneras de Palacio.

Con la misma puntualidad de las fuerzas armadas que envidiarán los ingleses, 10 minutos antes de las 700, uno a uno, nacional y local intercalados, en el orden que llegaron, todos pasaron a la carpa montada en la explanada de la sede militar.

Y diez minutos después, cuando ya todos estaban sentados en sus lugares, al cruzar las manecillas precisamente las 700, hizo su aparición el Primer Mandatario Nacional, seguido de sus colaboradores del gabinete de seguridad.

El Secretrario de Gobernación, el General Secretario, el Almirante Secretario, la Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana y el Secretario de Relaciones Exteriores, “de pilón”: traía tema.

El día de la víspera, cuando AMLO llegó a suelo tamaulipeco, el encuentro de los compromisos, entre los gabinetes federal y estatal, por él dispuesto, se pospuso por dos horas, en el diálogo telefónico que se prolongó, con su homólgo norteamericano, JOE BIDEN, para hablar de la agenda pública binacional y trabar acuerdos.

Entre ellos, el de una cumbre regional –de América del Norte- a celebrarse en México en el inminente invierno y al que, el de casa confió, hizo extensivas las invitaciones a las respectivas primeras damas.

El retardo en el inicio del conclave interinstitucional, también pospuso a horas de la noche, la visita del Secretario de Gobernación, ADAN AUGUSTO LÓPEZ, al Congreso Local, para explicarle a los diputados la reforma de seguridad y milicia.

EL MOYO -Presidente espurio- estuvo para recibirlo con los de los otros partidos, pero en seguida se fue a seguir a sus compañeros panistas, que habían recibido instrucciones de “hacerle el vacío”, desde antes de conocerse el cambio de horario.

“El innombrable de petatiux”, se atrevió a presumir con retuits de abonados, que los ilustres del morenismo vinieron a aplaudirle su política de seguridad.

Lo que exhibió el General Secretario, fue que hasta el 2 mil 18, en los primeros dos años del pasado sexenio local, en Tamaulipas se mantuvo la curva creciente de incidencia delictiva y no fue, sino hasta el primer año de AMLO, que empezó a ceder la inseguridad.

De las generalidades que hablaron los miembros del gabinete en la reunion pública, pasaron a las particularidades, en la gestión puntual del gobernador AMÉRICO y de ello mucho se abundó en La Mañanera.

  Entre los temas de temporada en la expectación doméstica, el Ciudadano LÓPEZ OBRADOR confirmó que ya le dio instrucciones a la Subsecretaria de Egresos de la Secretaría de Hacienda, para que, de ser necesario, se adelanten participaciones al Estado para garantizar el pago de salarios y aguinaldos a la burocracia, en el cierre de ejercicio.

No es para menos, cuando los panistas del anterior gobierno dejaron las arcas vacías, las deudas abultadas y las dependencias saqueadas, por no hablar de la infraestructura debastada y los servicios colapsados.

Más aún, adoptó como propios los proyectos de gran calado definidos en el arranque del nuevo gobierno estatal, coincidiendo con el doctor, en la definición de acciones estratégicas para el desarrollo nacional.

“Tal vez ya no se alcancen a terminar en mi gobierno, pero aquí estará AMÉRICO cuatro años después de que me vaya, para darles seguimiento”, dijo, palabras más, palabras menos, hablando de aquello.

La soberanía energética que alienta con el desarrollo de refinerías, como la de Madero y la reglamentación de los parques eólicos, la equiparó con la soberanía alimentaria, en la que el gobernante tamaulipeco dibujó un horizonte sólido.

Construir una planta de fertilizantes en San Fernando, con el gas natural –que acá abunda- y construir un complejo de acueductos, del río Pánuco a la fronteriza presa Marte R. Gómez, que reinstaure la calidad de granero nacional a Tamaulipas, reivindicando la producción millonaria –en toneladas- de sorgo y maíz.

En ello, además de dejar las cuotas propias, río arriba del Bravo y el Bajo San Juán, para ampliar la producción primaria de Nuevo León, Coahuila y Chihuahua, cubriendo los compromisos internacionales, además garantizan las dotaciones de afluentes norteamericanos para los estados de Sonora y Baja California.

Siempre, con la capacidad suficiente para privilegiar las necesidades domésticas que en muchas partes ya hacen crisis.

Una solución integral, desde Tamaulipas, a problemas crecientes de los estados del norte del país, que además son fuentes de producción y riqueza en toda la comarca, abonando a la independencia y soberanía alimentaria nacional.

“Cuando ya no esté yo en la Presidencia, aquí seguirá AMÉRICO en la gubernatura impulsándolos”, había dicho, en una tácita confirmación al financiamiento, para la ejecución de tales proyectos de vanguardia que por supuesto, no se hacen en un año, ni con pocos recursos.

“Ábranos las puertas del BANDAN” –Banco de América del Norte-, solo había pedido el doctor, que por las venas lleva sangre de ingeniero hidráulico, ya se sabía y había dicho, pero ahora mejor se comprendió, en su amplio espectro.

Por eso, aunque en la primera presentación, la mayoría de los integrantes del gabinete federal, legal y ampliado, solo hicieron una relatoría de las inversiones programadas para Tamaulipas, tras la presentación del Gobernador y a la vista del Presidente, se apuraron a entrar en detalles y compromisos.

Otras muchas incidencias hubo de la presencia, histórica, que el Presidente de la República ADNRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR con todo su gabinete, hizo en la capital tamaulipeca a lo largo de dos días.

Ya habrá oportunidad de seguir abundando en ello.

Hablar del Congreso Local ya da flojera, pero igual luego comentamos las incidencias en torno de la sesión plenaria semanal.

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