AL VUELO/ Cubano

Por Pegaso

Andaba yo volando allá, por el puente internacional, donde una bola de migrantes cubanos realizaban una marcha pacífica para hacer notar a las autoridades de México y Estados Unidos que ellos no vienen a hacer relajo, ni a tumbar cercas ni a apedrear a los policías, como sí lo hacen los malvados centroamericanos, en la frontera sur de nuestro país.

Pudiera pensarse que la mayoría de los habitantes de Cuba son de raza negra o mulata, pero me quedé sorprendido de la gran cantidad de gente blanca, de ojo azul y pelo güero que andaban en esta marcha.

Mujeres, hombres y niños que pasarían fácilmente por norteamericanos, a no ser por su característico acento y modo de hablar caribeño.

“Po’ na’a mi sangre; e’tamo’ en Reynosa pa’ tratá’ de arreglá’ nue’tro’ papele’, po’que venimo’ huyendo del régimen opresó”,-decía uno.

La marcha inició en la plaza Miguel Hidalgo y llegó a la plaza de la República.

De ahí los manifestantes se dirigieron al acceso al puente internacional Reynosa-Hidalgo para entregar a los policías federales una carta dirigida al Pejidente ALMO y unas rosas blancas para que se las ponga en la cabeza.

Luego quisieron echar a volar una paloma, pero el necio plumífero prefirió quedarse en el suelo en lugar de echar sus alas en majestuoso vuelo, como símbolo de paz y libertad.

En fin.

Una compañera me hacía el comentario de que, en plena interpretación de la canción de Willie Chirinos, una señora estalló en lágrimas, emocionada, quizás recordando momentos felices en La Habana, dirigiéndose al bohío o tomando la guagua para encontrarse con su negro bembón.

Le contesté: Sí. Claro. Ahorita lloran a moco tendido, pero en unos cuantos meses verás a esta misma señora tomando el sol en Miami Beach, con su bikini de rayas y viviendo la vida local, como Ricky Martin.

Efectivamente. La migración de cubanos no obedece a los mismos motivos que los salvadoreños o guatemaltecos, quienes vienen huyendo de la pobreza extrema.

Los cubanos han llegado a Reynosa en avión, vía La Habana-Cancún-Reynosa o La Habana-México-Reynosa, traen billetes o se los mandan sus parientes de Miami mientras arreglan sus papeles. Otros se ponen a trabajar de meseros o lavaplatos, a pesar de ser licenciados, maestros o ingenieros.

Quieren llegar a los Estados Unidos para tener la vida burguesa que jamás obtendrían en su país de origen.

Aunque muchos de ellos ya le agarraron cariño a Reynosa y han optado por solicitar el asilo en México y quedarse a vivir aquí.

Entonces, hay que acostumbrarse a su presencia y a tratar de entender el idioma cubano.

Por eso aquí incluyo algunas palabras y modismos, a fin de que no nos vayamos con la finta cuando nos topemos con alguno de ellos en la calle:

-Acere que bola: Hola, qué tal.

-Adiós Lola: Listo. Se fue y no dio noticias.

-Ajumarse: Emborracharse.

-Ambientoso: Que le gusta buscar problemas.

-Bajichupa: Blusa femenina sin tirantes ni mangas.

-Barbacoa: Segundo piso con escalera.

-Batuquear: Sacudirse.

-Bemba: Labios gruesos.

-Bilongo: Brujería africana.

-Cachimbo: Pistola

-Cagado: Parecido a otro.

-Candela: Ser fiestero y pícaro.

-Guagua: Camión del transporte público.

-Empingado: Molesto, enfadado.

(Nota de la redacción: Nuestro colaborador incluye diez fojas más con modismos y frases del idioma cubano. Por espacio de tiempo nos vemos obligados a editar el escrito. Si alguien quiere saber más acerca de este tema, puede ingresar en Internet a planetacuba.vocabcubano).

Nos quedamos con el refrán estilo Pegaso: “Quien ha fallecido, a la hoquedad y quien goza de sus funciones vitales a la satisfacción”. (El muerto al pozo y el vivo al gozo).

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