AL VUELO

-Principiospegaso

Por Pegaso

Mi vuelo de ayer me llevó a encontrarme en un céntrico café con dos buenas amigas que en ocasiones leen mis insípidos escritos.

La conversación se fue decantando poco a poco al tema de la filosofía, y más específicamente al análisis de los principios.

-¿Qué es un principio, Pegaso?-me preguntó una de mis amigas.

-Un principio es una idea de donde partir para tratar de entender el caótico mundo en que vivimos.

Veo con interés cómo organizaciones dedicadas a la educación, a los derechos humanos y a la religión sufren las de Caín para tratar de inculcar los valores éticos y morales que perdió desde hace mucho tiempo.

Por supuesto, para lograr un equilibrio en la sociedad es necesario que cada quien haga su parte, y que además, la haga de la manera adecuada.

Pero yo me refería a otros principios. A los principios filosóficos que están presentes en todos los ámbitos de nuestra existencia, principios que nos permiten entender fenómenos de todo tipo, desde los políticos, sociales, económicos, culturales, deportivos, etc.

-Me gusta estudiar la historia,-dijo una de mis contertulias, muy metida en el tema del feminismo.

Me hizo la observación que ha habido mujeres gobernantes, o reinas, y yo le respondía que, efectivamente algunas mujeres han ocupado sitios de preponderancia a lo largo de la historia, pero esa misma historia nos dice que son pocas las féminas, en comparación con los hombres, las que han podido llegar a puestos de poder, gracias a un principio de fuerza, es decir, el hombre por ser más fuerte, siempre ha acaparado el poder.

-«Acuérdate, Pegaso-siguió con su comentario- que detrás de cada hombre hay una gran mujer», y con ese argumento me desarmó, porque efectivamente, en mi casa mi pegasita es quien lleva los pantalones (gulp).

Los principios están en todas partes. Saber identificarlos es cuestión de práctica y, como ya dije líneas arriba, nos permite entender un poquitín más el caótico mundo en que nos tocó vivir.

Si nos preguntamos, por ejemplo, «¿quién será el próximo Presidente Municipal?», podemos recurrir al principio de prelación, que nos dice que la persona que está al frente de la fila (en el PRI) es quien más posibilidades tiene de serlo. Una o dos personas cumplen con esa condición.

Pero aquí puede intervenir otro principio, el de autoridad, donde el jefe político será quien decida a final de cuentas quién ocupará la silla municipal en los próximo ¿ocho años?.

Podemos encontrar principios en las leyes. Por decir algo, el principio de constitucionalidad. Un grupo de personas, que llamaremos «constituyentes», se reúnen para elaborar un documento que regirá la vida de una sociedad.

El principio de equidad: Las leyes deben garantizar la equidad para cada miembro de esa sociedad.

El principio de economía: Se busca que su aplicación sea inmediata, además, los resolutivos de un tribunal deben ser lo más expeditos posibles para evitar pérdida de tiempo y de recursos económicos.

¿Cómo desarrollar mejor un ejercicio en el gimnasio? Vámonos al principio de ergonomía, que nos dice que tenemos que realizarlo utilizando los elementos que nos sean más cómodos.

¿Por qué hay delincuencia organizada? Apelemos al principio de uso de fuerza. Y aunque no lo sepan ellos mismos, los grupos delictivos deben su actuar a un concepto filosófico de Nietzsche que dice que sólo los fuertes tienen derecho al poder.

Y como lo que tiene un principio tiene un fin, ahí les va el dicho estilo pegaso: «Es imposible determinar por simple observación que un felino cuadrúpedo cuenta con tres extremidades motoras». (No hay que buscar tres pies al gato).

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