Por Juan Monserrat Castillo Molina
Luego de que en redes sociales circulara una publicación en la que se cuestiona el uso de una bolsa de mano y su presunto costo, Maglay Deandar diputada local respondió a los señalamientos asegurando que su patrimonio es previo a su incursión en la vida pública.
A través de un mensaje difundido en sus plataformas digitales, la legisladora afirmó que la intención de la crítica es “tratar de evidenciar no sé qué cosa”, restando importancia al señalamiento sobre el accesorio.
“Muchísimo antes de ser diputada, pero muchísimo antes yo ya tenía un patrimonio construido”, sostuvo, al tiempo que atribuyó su estabilidad económica al respaldo familiar.
La representante popular expresó que dicho patrimonio es resultado del esfuerzo de sus padres y de su esposo, y aseguró que lo ha sabido conservar e incrementar incluso tras el fallecimiento de este último.
“No me fue necesario ostentar un cargo público para poder vestirme de tal o cual manera; siempre he sido la misma y nunca dejaré de serlo”, puntualizó.
La polémica surge en un contexto donde sectores políticos han colocado nuevamente en el debate público el tema de la austeridad y la congruencia entre el discurso y el estilo de vida de los funcionarios.
Hasta el momento, la legisladora no ha anunciado acciones adicionales respecto a las críticas, limitándose a fijar postura mediante su mensaje.
