LOS HECHOS/ ¿JUSTICIA PARTIDIZADA?

POR José Inés Figueroa Vitela

Si se robaron el presupuesto, endeudaron al estado, se enriquecieron bestialmente, repartiéndose la estructura gubernamentales y el territorio, como parcelas de impunidad, no está a debate.

A lo que se juega es a la manipulación de las leyes y sus cúpulas administrativas, pretendiendo orientar a su favor el encono social y la amnesia colectiva.

¿Qué van a hacer?

¿Van a regresar a la Suprema Corte el desenlace del tema del desafuero?

¿Pensando en que de los once Ministros actuantes, cinco fueron propuestos por FELIPE CALDERÓN, uno por VICENTE FOX, dos por PEÑA NIETO y tres por ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR?

Sería, hablando de polarizaciones “prianistas” contra pejistas, donde la mayoría judicial podría favorecer el interés del gobernador.

Cuando el viernes reapareció en público FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA, tocando base en Palacio de Gobierno, dando entrevista de pasillo a los cercanos y yéndose a almorzar a donde estaba la reportera que cuestionó su ausencia al dirigente nacional panista, ya sabía lo que seguía.

No pasó mucho tiempo en que se conoció por estrados de la Suprema Corte, el acuerdo sobre la Controversia Constitucional presentada por el Congreso Local, contra el fallo de la Cámara Federal de Diputados, decretando el desafuero del Mandatario tamaulipeco.

Solo entonces se conoció por qué el gobernador había declarado temprano, insistentemente, sobre la necesidad de que la Corte se pronuncie de fondo, sobre las facultades de ambas instancias legislativas, en materia del fuero de los funcionarios estatales.

Quien le avisó del fallo de inminente publicación, también le dijo lo que seguía.

Cuando se pensaba que el rechazo a la controversia constitucional terminaba ese debate, lo que surgió fue una nueva andanada, convirtiendo lo que parecía una derrota jurídica, en un triunfo de causa.

“La declaración de la Corte confirma las atribuciones del Congreso Local y su fallo en contra del desafuero”, se respondió pronto por las más variadas vías.

Otra vez, en esa forma maniquea de ver las cosas, se iba del blanco al negro, sin escalas.

Del gozo al llanto, y viceversa, dependiendo de quien fuera el intérprete, en una mañana cuando se celebró y condolió, que finalmente se fuera a meter a la cárcel a los GARCÍA CABEZA DE VACA, o se les hubiera exonerado de plano.

¿En verdad ahí termino todo?

¡No!

Un Magistrado de la máxima magistratura del país, determinó que el expediente enviado por el Congreso tamaulipeco se contestaba solo: controvertía el que no se le dejara exonerar al gobernador, dando cuenta al tiempo que ya lo había hecho.

La controversia constitucional no fue analizada, dictaminada y presentada al pleno para su votación por la Suprema Corte; simplemente se rechazó porque no contenía materia.

Es decir, la ambigüedad de la Constitución, que no define a qué se refiere cuando concede al Congreso Local “actuar en consecuencia”, luego que la Cámara de Diputados ha desaforado a un funcionario estatal, es persistente.

Pero aun si se reabriera el caso, por la promoción de alguno de sus actores, no hay garantías de que el pleno judicial vaya a fallar en un sentido o en otro.

En el aquí y ahora lo que trasciende es el juicio de la gente, erguida en jurado para emitir sentencia el próximo 6 de junio en las urnas.

Si el PAN pierde la mayoría en el Congreso Local, podrán seguir sorteando los embates de la ley, pero ya no podrán sacar permisos para más créditos, manipular las cuentas públicas a contentillo, crear leyes para el despojo, sostener funcionarios corruptos, abrir las harcas a manos extrañas.

Más aún, si la oposición local gana la mayoría en la representación popular  tamaulipeca, difícilmente se va a desatender una decisión de desafuero pronunciada en el Congreso de la Unión.

Tampoco es blanco y negro, insistiré, recordando a los siete diputados sin vergüenza de MORENA, que no avalaron el fallo orientado en la Cámara superior por sus mayores.

No iban a ganar la votación aquí, pero al menos habrían conservado su dignidad e imagen pública, y la posibilidad de que en el futuro los consideraran para algún cargo o candidatura.

Ahora sí que, a toro pasado, ni tirando las 40 monedas de plata, ni colgándose de algún palo viejo.

En el momento electoral, cuando entramos a la recta final de las campañas, valdrá decir aparte, se van dando algunas coyunturas que pueden variar el destino de la elección.

Las inercias que de origen favorecían a MORENA, en algunas plazas del estado, se han ido desinflando al paso de la campaña.

Botón de muestra, en Victoria capital, con una desaseada estrategia de aire, que igual recurre a las esbozadas redes sociales para ejercer las condenadas praxis del insulto y la descalificación a la adversaria, además de manipular encuestas y despreciar a los medios tradicionales, LALO GATTÁS se desdice de sus pretendidas ventajas.

Si las tenía –que la marca si las tenía-, la percepción que proyecta es en sentido contrario y en política, forma es fondo.

Esto no necesariamente quiera decir que ya hay derrotados, o triunfadoras de cara a las votaciones del ya inminente 6 de junio, pero sí evidencia, en principio, la dinámica electoral en campaña y enseguida, la apertura de coyunturas.

Desde mi percepción, la “desinflada” del abanderado morenista en el centro del Estado, favorece las aspiraciones del candidato tricolor, ALEJANDRO MONTOYA, quien a la luz de los debates y foros, mas sus recorridos cotidianos, ha crecido como opción a considerar.

Y créalo, cada vez son más quienes andan buscando opciones, porque en quien habían puesto sus expectativas no acabó de llenarles el ojo.

El que se vaya a la Villa… perderá su silla.

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