POR José Inés Figueroa Vitela
La decisión de llevar a proceso penal al ex juez federal de Reynosa, JUAN FERNANDO ALVARADO LÓPEZ, por parte del Tribunal de Disciplina Judicial, es otra confirmación de que la justicia está volviendo a sus cauces y que otros evasores andan el camino del patíbulo.
Empezando por el exgobernador prófugo FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA.
Fué a él y a sus cómplices, entre otros, a quienes el extitular del Juzgado de Distrito con asiento en Reynosa tendió mantos que le ha mantenido en la impunidad, en la aberración y en la cerrazón de un sistema corrupto y corruptor.
Los reiterados amparos de ALVARADO LÓPEZ impidieron que en s tiempo se ejerciera la acción penal contra CABEZA DE VACA y contra el anterior Fiscal Anticorrupción, RAÚL RAMÍREZ, sostenido en la más errante ilegalidad, igual, para cubrir los delitos del exgobernador y miembros de su banda.
Solo aquí se pudo ver que un Fiscal Anticorrupción se mantuviera en el cargo, sin haber cumplido los exámenes de control y confianza -que certificarían su perfil y honestidad-, en base a los amparos del juez aquel quien, además, amenazó con encarcelar a otros funcionarios, legisladores y miembros del foro, que se atrevieran a hablar mal de su protegido.
¿Hay fantasía más negra que esa?
El procedimiento contra la piedra angular del andamiaje de corrupción construido por CABEZA DE VACA, denota la vigencia de la podredumbre de toda esa estructura y la necesidad de que sean presentados ante la justicia verdadera en el nuevo sistema de justicia de nuestro país.
Ahora de TRUMP anda muy exigente pidiendo extradiciones de delincuentes a su país, debe dar una muestra de reciprocidad, mandando al tal CABEZA a que pague por sus tantos delitos acá; tanta impunidad no es posible.
Entre el negro y el blanco, hay una indeterminada escala de grises; es algo que nunca entendió o quiso entender Maniqueo, con todos sus feligreses.
A ver, sí resulta algo inesperado, que tomó por sorpresa y los dedos entre la puerta, a muchos padres, pero sobre todo madres, de familia que no sabe cómo van a atender a sus familias en los días de asueto que se pretendían sumar a las vacaciones escolares de verano.
Tampoco son los tres meses, ni siquiera los dos que oficialmente se asientan en el calendario.
Siempre, desde que este escribidor andaba en sus infancias hace más de cinco décadas, mayo se pasaba en las fiestas -día de trabajo, de la batalla de Puebla, de la madre, del maestro- y entrando junio, realizados los exámenes finales, ya era puras manualidades, festivales y una competencia, a ver quien salía primero, reduciendo horarios, días y hasta la despedida.
No sé de un compañero, hijo, nieto que hubiera ido a la escuela el calendario completo.
Solo se estaría cambiando al gradualidad del cierre del ciclo escolar.
Que si fue una ocurrencia del Secretario de Educación MARIO DELGADO; que si quiso hacerse notar y tomar roles protagónicos en la agenda pública nacional dentro de algún proyecto político de gran calado, que si es taimado y muy largo el personaje desde que andaba liderando temas legislativos y partidistas, que si esto que sí lo otro.
Sí a esto y a lo otro también.
Pero eso son cosas de MORENA y los morenistas, del partido y su gobierno, en lo que ninguna injerencia tienen las oposiciones.
Claro que el PRI y el PAN, también en eso se rasgan las vestiduras y levantan índices flamígeros para declararse “preocupados por el pueblo y sus sufridas infancias”, al tiempo que condenan “los errores y la inconciencia” del gobierno en turno.
Que sea menos.
La oposición no ha podido hacer mella en el proyecto de nación causante, porque cualquier cosa de que se les acuse a los de ahora, ellos lo cometieron, en su tiempo, y de peor manera, con la diferencia que en estos tiempos, el salpique de la renta pública es generalizada, no para unos cuantos.
En los temas de la educación, donde efectivamente -como en otros por donde ha pasado- MARIO DELGADO está quedando mucho a deber, los análisis internacionales dicen que México está regresando a niveles lastimosos del pasado, ubicados allá del 2003.
¿Cuándo?
Cuando se agotó el modelo priísta y el incipiente PAN no pudo hacer mayor cosa, demostrando que sabe gritar, agandallar, robar…y nada más.
