- Para México, el acuerdo representa una oportunidad para que empresas y agricultores, incluidas pequeñas y medianas empresas, entren de forma preferencial y prácticamente sin aranceles a los 27 países de la UE
Ciudad de México.- En medio de las crecientes tensiones con Estados Unidos (EU), México y la Unión Europea celebran este viernes en Ciudad de México su primera cumbre bilateral en más de una década con la expectativa de profundizar su relación comercial con el fin de diversificar sus exportaciones y reforzar sus lazos políticos. La Presidenta, Claudia Sheinbaum, recibirá este viernes en Ciudad de México a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y al presidente del Consejo Europeo, António Costa, en la primera cumbre bilateral en más de una década.
La meta oficial es elevar 50 % las exportaciones
«Estamos abriendo otros horizontes (…) porque tenemos que proteger también nuestra economía», destacó Sheinbaum en conferencia de prensa diaria. La meta oficial es elevar 50 % las exportaciones mexicanas a la UE para 2030, de 23.800 millones de dólares a 36.100 millones, mediante 12 productos con mayor participación de mercado y otros 17 con potencial de crecimiento.
Para México, el acuerdo representa una oportunidad para que empresas y agricultores, incluidas pequeñas y medianas empresas, entren de forma preferencial y prácticamente sin aranceles a los 27 países de la Unión Europea. La Secretaría de Economía de México sostiene que el Acuerdo Comercial Interino permitirá un mayor impulso a las exportaciones agropecuarias, en especial de productos como plátano, miel, azúcar, piloncillo, espárragos, tomates en conserva y limón.
Se beneficiará el campo y el sector agroindustrial
El campo y el sector agroindustrial mexicanos aparecen como uno de los principales beneficiarios, junto con productos con identidad regional como el café Chiapas, el chile habanero de Yucatán, la cajeta de Celaya, el mango Ataulfo del Soconusco y la vainilla de Papantla, que contarán con protección legal en la UE frente a imitaciones. El acuerdo también incorpora normas de comercio digital, facilitación aduanera, trámites electrónicos, contratos digitales y mecanismos de solución de disputas comerciales, con el fin de reducir costos logísticos, tiempos de despacho y papeleo para exportadores mexicanos.
Además, el Gobierno de México espera que la certidumbre jurídica aumente la inversión europea en sectores estratégicos vinculados al Plan México, como automotriz, manufactura, energía renovable y transición verde y digital.
Visión de México y la UE frente a un nuevo escenario comercial global
Actualmente, la relación comercial entre la UE y México se rige por el acuerdo del año 2000, el verdadero problema es que desde entonces, «el mundo ha cambiado drásticamente», con «aumento de aranceles, tensiones geopolíticas y vulnerabilidad en las cadenas de suministro», aseguran fuentes europeas.
«México quiere reducir su dependencia de su vecino del norte y también de Asia. O debería decir de la cadena de suministro china. Y en Europa perseguimos los mismos objetivos», aseguran fuentes europeas.
El pacto —que la UE firmará tres semanas después de que su acuerdo comercial con Mercosur haya entrado en vigor de forma provisional— suprimirá los aranceles a productos europeos como el queso, la carne de cerdo, las aves de corral, las manzanas, la pasta, la mermelada y confituras, el chocolate y el vino.
Además, el número de alimentos protegidos por indicaciones geográficas aumentará hasta los 568.
También mejorará el acceso de las compañías europeas a las licitaciones públicas en México y eliminará barreras comerciales en sectores como los servicios financieros, el transporte y, sobre todo, el de las materias primas, de las que México tiene grandes reservas, al ser el primer productor mundial de plata y estar entre los diez productores de minerales como el zinc y el cobre.
En este sentido, se espera que empresas europeas anuncien inversiones en algunos de estos ámbitos, por ejemplo, en la producción de energía solar y eólica o en productos farmacéuticos. La UE es el tercer socio comercial más grande de México, mientras que el país norteamericano representa el segundo socio comercial más importante en Latinoamérica. Bruselas ve el acuerdo como una «poderosa herramienta geopolítica y económica» que llevará la relación «al siguiente nivel».
