POR José Inés Figueroa Vitela
Como a las de la serie “desesperate house-wives” (amas de casa desesperadas), hay ya a quien le ha entrado la impaciencia, entre las presuntas aspirantes a la aún lejana candidatura de MORENA al Gobierno de Tamaulipas.
Porque en la lógica mediática, hablando de paridad, siendo el gobernador en turno varón, la sucesión corresponde a una dama, cosa que no comparten dos-tres de aquellos que insisten en la vigencia de sus aspiraciones, pero eso es otra historia.
Hablando de aquella, se dice, anda “aventando el resto”, cuando aun no se ha dado el banderazo de salida.
Aún no es el momento de que los tamaulipecos se pongan a debatir quien va a suceder al doctor AMÉRICO VILLARREAL ANAYA en el Palacio del 15 y 16 Juárez de Victoria Capital, pero sí asoma en el calendario político-electoral ampliado, el tiempo del despaje.
No es ocasión para decir quién va a a ser, pero sí para identificar, quien definitivamente no será, abrevando en esas lógicas manifiestas.
Ya no se trata de confusiones o deslealtades, sino de pesos específicos, de “positivos” y “negativos” -más los últimos-, como dicen los entenados de la “operación política moderna”, que aclaman como Alma Mater a la Universidad de Washington.
La merma inicia en el origen de los recursos públicos con los que se están financiando las mentadas precampañas tempraneras.
Si queremos entrar en definiciones, podríamos decir que hay patrocinios legales, otros cuestionables y otros más, prohibidos de plano, contra la eventual permisividad que pudieran alcanzar los primeros.
Los últimos, confirmando “relaciones peligrosas”, sólo serían un agravante adicional en eventuales litigios posteriores, así en los tribunales como ante la opinión pública, que es quien al final paga las consecuencias de los acuerdos oscuros en la ruta del poder.
Estamos hablando de casos reales, sustentados, no de noticias falsas, malintencionadas, anónimas, que ningún impacto tienen en el ejercicio llano de la política y la administración pública, como bien definió el Gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA en la reciente celebración estatal del Día del Periodista.
Por eso, y por la observación fiscalizadora externa de los sujetos de influencia, partidos y liderazgos se estarán curando en salud, al cerrar el paso a tales promociones a la honra de definir las candidaturas, así en el 27 y más en el 28.
En la ex-tierra de Los Chachos y Los Texas, por cierto, hoy hay gran boato en torno a la alcaldesa CARMEN LILIA CANTUROSAS VILLARREAL.
La jefa edilicia del ayuntamiento más rico de Tamaulipas, va a competirle al Gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA en la cobertura de la celebración del Día del Periodista.
Igual ha invitado a comunicadores de las diferentes regiones de la entidad, con el añadido que para atender la convocatoria, se necesitará más -como dijo el del comercial- tiempo, dinero y esfuerzo, perćápita, al que se hizo para estar en el Centro del Estado, con el Mandatario Estatal.
Ya sabe, Nuevo Laredo está en el extremo de la geografía tamaulipeca y de ese origen, lo más que se tiene en la época contemporánea son malos recuerdos y heridas que no acaban de cerrar, relacionadas con el terror y la violencia extrema que desde allá sentó sus reales en el tercer lustro del siglo.
Solo los CANTUROSAS pudieron lidiar con esas hordas, desde la época negra en que dominaron el territorio y recientemente, hasta “desarmaron” a otros, en el intento público de evitar la reelección municipal e imponer en su lugar a la primer prianista del Estado y premio internacional en mercadotecnia política, YAHLEEL ABDALA CARMONA.
Cualquier cosa que quiera decir eso.
