- Ante los cuestionamientos, «El Vasco» fue tajante al señalar que la nacionalidad y el rendimiento son los únicos requisitos para volver
Ciudad de México.- En la víspera del enfrentamiento amistoso entre la Selección Mexicana y su similar de Bolivia, Javier «Vasco» Aguirre, director técnico del combinado nacional, ofreció una conferencia de prensa este sábado donde analizó el presente de su plantilla, la situación de los jugadores ausentes y la importancia de enfrentar escenarios complejos fuera de casa.
Uno de los temas centrales fue la ausencia de figuras como Julián Quiñones. Ante los cuestionamientos, Aguirre fue tajante al señalar que la nacionalidad y el rendimiento son los únicos requisitos para volver. «Julián es un grandísimo muchacho, un jugador espectacular con registros que no encontramos fácilmente y ya está haciendo goles», afirmó el estratega. Subrayó que, mientras un jugador sea mexicano y tenga continuidad en su club, las puertas de la selección no están cerradas para nadie, aunque recordó que la lista final para torneos oficiales se reduce a solo 26 nombres.
Sobre el duelo contra Bolivia
Aguirre también profundizó en la competencia bajo los tres palos, un puesto que le genera particular tranquilidad. El técnico destacó que más allá de la técnica y la agilidad que observa en los entrenamientos, partidos como el de mañana contra Bolivia sirven para evaluar el equilibrio emocional del futbolista.
«No hay manera de recrear un penalti verdadero en un entrenamiento; lo mismo pasa con los porteros. Solo cuando los sometes a un evento real se ve la persona», explicó, confirmando que tiene definido cerca del 80% de su lista final en esta posición.
El encuentro, que se perfila como una prueba física extenuante debido a las condiciones geográficas, representa para Aguirre una oportunidad de oro para medir el carácter de sus dirigidos. El «Vasco» mostró un profundo respeto por el futbol boliviano, recordando con afecto su convivencia con Javier Azkargorta en la Copa América de 1993.
Para el timonel nacional, salir de la zona de confort de la liga local es vital: «Aquí es donde se ven los tamaños del jugador. Los sacas de su ambiente, los pones en otro clima y otras circunstancias; si no mantienen la conducta, es síntoma de que en un torneo oficial se pueden arrugar».
México llega a este compromiso buscando consolidar un estilo de juego agresivo, mientras que Bolivia intentará aprovechar su localía para cerrar filas de cara a las eliminatorias mundialistas.
