Reynosa, Tam.- Recorrí el Ejido Los Longoria y, como siempre, confirmé algo muy claro: escuchar a la gente es lo mejor. Platiqué con familias que todos los días salen adelante con esfuerzo, que tienen claro lo que necesitan y que merecen ser escuchadas de verdad.
Me llevé sus voces y sus necesidades, porque a eso venimos: a mirar de frente, a escuchar sin filtros y a construir soluciones reales para Reynosa.
Aquí seguimos, firmes y cercanos, trabajando para que cada voz cuente y cada necesidad sea atendida. ¡Va que va!
