- A menos de cuatro meses de la caída de «El Mencho», Diego Petersen advierte sobre el rápido relevo generacional en el Cártel Nueva Generación con la figura de Juan Carlos Valencia González, alias «El Pelón»
Ciudad de México.- A menos de cuatro meses de la caída de Nemesio Oceguera Cervantes, alias «El Mencho», el Cártel Nueva Generación (CNG) ya cuenta con un sucesor identificado por las autoridades estadounidenses. El periodista Diego Petersen advierte en su columna de hoy sobre la peligrosidad de Juan Carlos Valencia González, alias «El Pelón», señalado por Washington como el nuevo líder de la organización criminal, con una recompensa de cinco millones de dólares por su captura.
El ciclo interminable del crimen organizado
El analista cuestiona si la captura y abatimiento de «El Mencho» realmente lograron debilitar a la estructura criminal o si, por el contrario, solo provocaron un reacomodo interno que no altera la problemática de fondo. Petersen utiliza la metáfora de la «banda de Moebius» para describir un sistema donde, aunque cambien los liderazgos y las dinámicas del mercado, la esencia del grupo delictivo permanece intacta.
«En la banda de Moebius del crimen organizado los liderazgos se renuevan generacionalmente, el tipo de delitos se adapta al momento […] Lo que no cambia en esta banda sin fin es la estructura político-empresarial que lo sostiene», señala el columnista.
Mientras el Departamento de Estado de EU identifica a Valencia González como el heredero de la dinastía Valencia, Petersen lamenta que, en México, la Fiscalía General de la República (FGR) se mantenga en silencio, priorizando la defensa de funcionarios y la investigación sobre la captura de Ismael «El Mayo» Zambada en lugar de confrontar la nueva jerarquía del CNG.
Luces y sombras: ¿Hubo resultados tras el «domingo negro»?
El balance de los últimos 130 días es, según el periodista, altamente contradictorio. Por un lado, se reportan indicadores positivos desde la perspectiva de Estados Unidos y las autoridades federales:
Reducción de homicidios: Se observa una baja en la incidencia de asesinatos a nivel nacional, particularmente en el estado de Jalisco.
Golpes al tráfico: Decomisos relevantes, como el cargamento de mil 800 kilos de cocaína en Lázaro Cárdenas, y una presunta disminución en el flujo de fentanilo hacia el norte.
Sin embargo, el costo social de la transición de poder dentro del cártel ha sido devastador. Petersen subraya que, a la par de estas cifras, se ha registrado un incremento alarmante en el delito de extorsión y en las desapariciones forzadas de jóvenes, especialmente durante los meses de mayo y junio en Jalisco.
La estructura política, el eslabón intocable
Para el columnista, la falla principal del Estado mexicano radica en su enfoque: se ha combatido la figura del líder como si el problema fuera únicamente individual, ignorando deliberadamente los cimientos que mantienen al cártel en funcionamiento.
«¿De qué sirvió detener y abatir a ‘El Mencho’? ¿Qué cambió después de ese domingo negro que costó decenas de vidas […]? ¿Realmente se debilitó al Cártel o solo se reacomodó?», cuestiona Petersen, dejando claro que, sin acciones contundentes contra el lavado de dinero y la red de complicidades políticas, judiciales y policiales, el Cártel Nueva Generación seguirá operando bajo una nueva fachada, perpetuando el ciclo de violencia en México.
