• Estados Unidos retiró la visa a Andrés Manuel López Beltrán, exsecretario de Organización de Morena e hijo del expresidente López Obrador, quien calificó la medida como una acción “política y propagandística”

Ciudad de México.- El retiro de la visa estadounidense a Andrés Manuel López Beltrán intensifica las tensiones diplomáticas entre Washington y el gobierno mexicano. La medida se suma a las recientes sanciones del Departamento de Estado y a las acusaciones judiciales en Nueva York contra funcionarios del partido oficialista por supuestos vínculos con el narcotráfico.

EU quita la visa a Andy López Beltrán

Andrés Manuel López Beltrán, uno de los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, informó el jueves por la noche que Estados Unidos le retiró la visa, sumándose a otras figuras del partido gobernante Morena a las que la administración de Donald Trump les ha aplicado medidas similares.

La decisión de Washington se da a menos de cuatro meses de un duro golpe a Morena cuando la Fiscalía de Nueva York abrió un proceso contra 10 funcionarios mexicanos en actividad y retirados, entre ellos el gobernador oficialista del estado de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien fue señalado por tráfico de drogas.

Así reaccionó Andy a la cancelación de su visa

El retiro de la visa fue anunciado por López Beltrán en una carta dirigida a Trump publicada en su cuenta de Instagram, en la que afirmó que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el subsecretario, Christopher Landau, «han ordenado quitarme el permiso para ingresar a Estados Unidos».

«Como es evidente, esta decisión es de carácter político, más bien politiquero y propagandístico, al estilo hitleriano, pues no existe ninguna razón que justifique tan arrogante proceder», sostuvo el político, que hasta mayo se desempeñaba como secretario de organización de Morena. Dejó el cargo para competir por la candidatura del partido a diputado federal por el estado sureño de Tabasco.

López Beltrán aseguró que Rubio y Landau «no cuentan con ninguna prueba contra mi persona acerca de algún acto inmoral o delictivo». La medida «no es más que una burda y perversa canallada de estos funcionarios y otros halcones que, en sentido estricto, no son diplomáticos ni mucho menos políticos», añadió.

Un vocero de la embajada de Estados Unidos en México, que habló en condición de anonimato porque no está autorizado a hablar públicamente del caso, dijo el viernes a The Associated Press que los expedientes de visado son confidenciales, según la legislación estadounidense, y que no se pueden comentar los detalles de los casos individuales.

No le importa el ingreso a los Estados Unidos

En la misiva, el político mexicano indicó que «no me causa ningún problema» la limitación de ingreso a Estados Unidos «en estos tiempos decadentes y lamentables de odio, racismo, drogadicción, desintegración familiar, inconformidad social y tristeza».

López Beltrán pidió a Trump que diga si estaba enterado de la medida y que, en caso contrario, «¿por qué no destituye a Rubio y Landau así como a quienes son iguales a ellos y le están haciendo daño por estar llenos de resentimientos y de actitudes sectarias?».

La carrera de Andy

López Beltrán, quien es conocido como Andy, fue uno de los colaboradores más cercanos de su padre antes de ganar las elecciones en 2018 y llegó a gestionar su agenda privada y las relaciones de Morena en la capital mexicana y el Estado de México, de acuerdo con la prensa local.

Durante buena parte del sexenio de López Obrador (2018-2024), el segundo de sus cuatro hijos se distanció de partido y se dedicó a una empresa de chocolates. Pero en septiembre de 2024, semanas antes de que finalizara el mandato de su padre, fue elegido secretario de organización de Morena.

Los otros casos de cancelaciones de visas

La gobernadora oficialista del estado de Baja California, Marina del Pilar Ávila, dijo en mayo que Estados Unidos le había retirado la visa de turista a ella y a su entonces esposo. En aquel momento, Ávila aseguró que desconocía los motivos detrás de la medida.

El alcalde de la ciudad fronteriza de Nogales, Juan Francisco Gim, y el congresista federal Mario López Hernández, del partido prooficialista Verde Ecologista de México, también han reconocido situaciones similares.

A estas acciones se sumó el proceso judicial contra Rocha Moya y otros nueve funcionarios mexicanos, incluidos el alcalde de la ciudad de Culiacán y un senador de Morena, acusados de cooperar con el Cártel de Sinaloa. Las autoridades estadounidenses solicitaron la detención preventiva de los 10 mexicanos para su extradición, pero Fiscalía General de México no atendió la solicitud y pidió más pruebas para procesarlos.

Rocha Moya abandonó temporalmente su cargo para facilitar la investigación, mientras el exsecretario de Seguridad del gobierno de Sinaloa, Gerardo Mérida, se entregó a mediados de mayo a las autoridades estadounidenses.

Este proceso desató fricciones entre gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum y Washington.