Ciudad de México.- La fase de reclasificación de la Liga Mx, en el último torneo previo a la Copa del Mundo en Qatar, se jugará sábado y domingo a un partido, con un único criterio de desempate: los penales. Después del cierre de la fase regular, directivos de los clubes participantes acordaron que la actividad inicie con el Tigres (5°) contra Necaxa (12°), la noche del 8 de octubre en el estadio Universitario a las 19 horas, y continúe más tarde en el Azteca, a las 21:15, cuando se enfrenten Cruz Azul (7°) y León (10°).

Un día después, en su horario habitual de las 12 horas, Toluca (6°) chocará con los Bravos de Juárez (11°) en el Nemesio Diez, mientras Puebla (8°) y Guadalajara (9°), a las 16:30, se encontrarán en el Cuauh-témoc para definir el boleto restante a la liguilla.

De acuerdo con su posición final en la tabla, los ganadores conocerán a sus siguientes rivales ya calificados, que bien pueden ser Pachuca, Santos, Monterrey o el líder América.

Mientras las miradas se centran en las cuatro llaves, entrenadores como Andrés Lillini esperan respuesta de su directiva para conocer lo que deparará el futuro. El argentino se reunió ayer en las instalaciones de Cantera con su cuerpo técnico y presentó su balance a los altos mandos de Pumas, a fin de ser evaluado y definir si se mantiene en el cargo para el próximo torneo.

“Nadie me dijo nada todavía”, afirmó a su salida; “tengo contrato por un año más y seguramente nos reuniremos en esta semana, es lo que me dijeron”.

Aunque es pretendido por el Atlas, también eliminado en la fase regular del certamen, Lillini descartó tener contacto con algún otro equipo que no sea el suyo. “Son sólo rumores”, sostuvo con una ligera sonrisa, aunque por otro lado se mostró agradecido de que su nombre aparezca en una lista de candidatos, que fue revelada en días pasados por el presidente de los Zorros, José Riestra.

“No es momento para pensar en eso, sólo vine a armar la pretemporada con el cuerpo técnico”, explicó. Con Pepe (Riestra) hace mucho que no hablo, no lo veo desde la semifinal que nos ganaron. Lo único que tengo en mente es ganar y dejar algo en Pumas”.

En caso de quedarse, el argentino no prevé la llegada de refuerzos al plantel universitario. Por el contrario, y a pesar de terminar en el antepenúltimo lugar con tres derrotas consecutivas, sostuvo que pueden revertir las cosas con el apoyo de sus seguidores.

“Soy lo que soy por los jugadores. Lo que me demuestran personalmente es mucho afecto”, afirmó sin darle lugar a las críticas que circulan en redes sociales por parte de un sector de la afición puma. “Las redes miden con otro termómetro. Estoy muy agradecido con ellos”.

Los jugadores del equipo regresarán de vacaciones el 3 de noviembre, poco antes del inicio del Mundial, aunque desconocen si se rencontrarán con Lillini en Ciudad Universitaria. La última palabra la tendrá su directiva.

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