Ciudad de México.- Una nueva política migratoria por parte del gobierno de Estados Unidos ha vuelto a ensombrecer el panorama rumbo al próximo Mundial de 2026. El Departamento de Estado de esa nación anunció ayer que suspenderá, a partir del 21 de enero y hasta nuevo aviso, el procesamiento de visas de inmigrantes de 75 países, entre ellos Brasil, Colombia, Uruguay, Marruecos, Egipto, cuyas selecciones de futbol ya están clasificadas al torneo y suelen ser protagonistas. Esta nueva medida hace más hostil el clima contra las personas de otros países y, por lo tanto, coinciden organizaciones de defensa de derechos civiles podría desalentar a sus seguidores para asistir a la Copa.
La suspensión no se aplicará a los solicitantes de visas de no inmigrante, ni a las temporales de turismo o negocios, que constituyen la gran mayoría de los adquirientes. Sin embargo, se prevé que la demanda de visas de no inmigrante aumente drásticamente en los próximos meses debido al Mundial.
Esto abona en un ambiente hostil contra la migración, no sólo aquella sin documentos, sino incluso para aquellos que quisieran visitar el país de manera legal; por lo tanto, genera incertidumbre entre los aficionados, en especial, para los que aún están en busca de un boleto para alguno de los 78 partidos que se llevarán a cabo en ese país o simplemente que desean acompañar a sus respectivas selecciones.
“El Departamento de Estado suspenderá el procesamiento de visas de inmigrante de 75 países cuyos migrantes se benefician de la asistencia social del pueblo estadunidense a tasas inaceptables.
“La congelación se mantendrá hasta que Estados Unidos pueda garantizar que los nuevos inmigrantes no se enriquezcan con la riqueza del pueblo estadunidense”, indicó el Departamento de Estado en un comunicado difundido en sus redes sociales.
“La administración Trump pausará el procesamiento de visas de inmigrantes de 75 países hasta que Estados Unidos pueda garantizar que los inmigrantes entrantes no se convertirán en una carga pública ni extraerán riqueza de los contribuyentes estadunidenses”, señaló a su vez la Casa Blanca.De los 75 países involucrados, 15 ya cuentan con su clasificación al Mundial: Argelia, Brasil, Cabo Verde, Colombia, Costa de Marfil, Egipto, Ghana, Haití, Irán, Jordania, Marruecos, Senegal, Túnez, Uruguay y Uzbekistán. Además, esta cifra podría crecer, pues cuatro naciones tienen la oportunidad de conseguir su clasificación a través de los repechajes que se dispu-tarán en marzo próximo: República Democrática del Congo, Irak, Jamaica y Macedonia del Norte.
Los reportes insisten en que esto no afectaría a los aficionados que ya cuentan con boletos para el Mundial, sobre todo porque a finales del año pasado, la FIFA anunció junto con el Departamento de Estado el lanzamiento del “FIFA PASS”, un sistema que permitirá a quienes ya tengan entradas obtener entrevistas de visa prioritarias, con el objetivo de agilizar sus trámites migratorios para entrar a Estados Unidos.
Sin embargo, el secretario de Estado, Marco Rubio, enfatizó en ese momento que tener un boleto no garantizaba la entrada al país.
Se vive mucha angustia
Incluso con esto, algunas organizaciones previenen sobre el impacto que puede tener en el ánimo de los visitantes potenciales al torneo de FIFA. El abogado César Michel, integrante de la Casa Jalisco, en Los Ángeles, la cual apoya a migrantes con asesoría jurídica, reconoció que la comunidad de personas sin documentos en Estados Unidos “está viviendo momentos de mucha angustia. Con las redadas del ICE y las restricciones en las visas, se sienten perseguidos y eso genera un ambiente de mucha tensión, lo cual, sí podría afectar en el número de asistentes al Mundial de 2026”, estimó.
Aunque duda que se realicen redadas durante los partidos de futbol, no descartó que los aficionados dejen de asistir “por el miedo que prevalece de ser deportado. Muchas veces, aunque tus papeles estén en orden te detienen, lamentablemente por eso muchos ya no salen ni acuden a eventos masivos, prefieren no arriesgarse”.
La nueva política migratoria, ante la cual la FIFA no se ha pronunciado hasta el momento, es independiente al veto a 19 países impuesto desde finales de junio pasado y extendido apenas en diciembre. Entre las naciones afectadas están Irán, Haití, así como dos de los países más importantes del futbol africano: Senegal y Costa de Marfil.
Senegal no sólo está clasificado al Mundial, sino que en este momento es finalista de la Copa Africana de la FIFA, lo cual ha generado incertidumbre entre sus seguidores, que expresan no saber si podrán acompañar a su selección.
Pese a que estas restricciones a los 19 países incluyen una excepción para jugadores, dirigentes y cuerpo técnico de los equipos, así como familiares directos que viajan al Mundial, no se ha hecho ninguna concesión para los seguidores.
“No sé por qué el presidente estadunidense querría que equipos de ciertos países no participen. Si ese es el caso, no debería aceptar ser anfitrión del Mundial”, afirmó el aficionado senegalés Djibril Gueye en Tánger, Marruecos, donde se encuentra apoyando a su selección en la actual Copa Africana.
“Realmente queremos participar, pero no sabemos cómo”, dijo Fatou Diedhiou, presidenta de un grupo de aficionadas senegalesas. “Ahora sólo esperamos porque el Mundial aún no está aquí, tal vez cambien de opinión. No lo sabemos. Esperamos y vemos”.
Sheikh Sy apoyó a Senegal en el último Mundial en Qatar y estaba decidido a encontrar una manera de llegar a Estados Unidos.
“Hemos viajado a todas partes con nuestro equipo porque somos los aficionados nacionales de Senegal. Así que, dado que Senegal se ha clasificado para el Mundial, absolutamente tenemos que ir”, desafió el aficionado.
