- La exigencia de registrar el número con la CURP del titular de la línea comienza a reflejarse en la dinámica de captación de usuarios y anticipa presiones adicionales para el sector
Ciudad de México.- El registro obligatorio de líneas telefónicas ya ha impactado a las empresas proveedoras con cancelaciones de líneas y menor contratación, informó The Competitive Intelligence Unit (The CIU), consultora especializada en medios de comunicación, infraestructura y tecnología.
América Móvil, matriz de Telcel, la empresa líder en telefonía celular en México, indicó en su reporte del primer trimestre de 2026 una caída de 391 mil líneas, en tanto que AT&T reportó una disminución de 577 mil.
Estos números se obtienen del balance entre líneas canceladas y nuevas altas; sin embargo, si se consideran solo las líneas de prepago, América Móvil dio cuenta de 483 mil menos y AT&T, 895 mil.
En el balance, el principal problema que enfrentan las compañías no es tanto la cancelación, sino la dificultad para atraer nuevos clientes, hecho que The CIU atribuye a la obligatoriedad de vincular los números telefónicos a la CURP del titular de la línea.
En el segmento de Operadores Móviles Virtuales (OMV), como Bait y otros operadores, la baja fue de 74 mil líneas.
Registro de números no se podrá cumplir, advierten
The CIU indicó que, según la información oficial más reciente, al 19 de abril se había completado el registro de 30.2 millones de números telefónicos, equivalentes al 18.7% del total, compuesto por 131.7 millones, de acuerdo con estimaciones de 2025.
«El diseño regulatorio actual necesita ajustes urgentes; de otra forma, se estarán poniendo en suspensión más de 100 millones de líneas celulares», indicó The CIU.
También resalta que, en el mercado telefónico mexicano, el 83.1% de los usuarios usa planes de prepago, lo que implica una alta tasa de desconexión y rotación, dando como resultado que el 57.2% de la base de usuarios se renueve cada año. Más de la mitad de las líneas activas dejan de operar en ese periodo y son sustituidas por nuevas.
Se estima que la vida útil promedio de una línea de prepago es de aproximadamente 21 meses, lo que implica que más de 90% de la base total se renueva en un periodo menor a dos años. Esto evidencia lo poco práctico de la fecha límite del 1 de julio establecida por las autoridades, ya que con un plazo mayor y la obligatoriedad de registrar las nuevas líneas, el mercado podría depurarse por sí mismo.
