- La visita del monarca refuerza el acercamiento bilateral y los lazos económicos, culturales y políticos entre ambos países
Ciduad de México.- La Presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo ayer en el Palacio Nacional un encuentro con el rey de España, Felipe VI, en el que dialogaron sobre la relevancia histórica de los pueblos originarios y el fortalecimiento de la relación bilateral entre México y España, en un contexto de recomposición diplomática tras años de tensiones.
Destacaron el reconocimiento de las culturas indígenas como parte esencial de la historia compartida desde la Conquista y la necesidad de fortalecer una relación basada en el respeto, la memoria histórica y la cooperación.
El encuentro se produce en un momento de normalización gradual de los vínculos diplomáticos, luego de las diferencias surgidas desde 2019, cuando el entonces Gobierno de Andrés Manuel López Obrador solicitó una disculpa por los agravios de la Conquista, lo que derivó en una etapa de distanciamiento.
En años recientes, ambos Gobiernos han buscado recomponer el diálogo mediante gestos institucionales y visitas oficiales.
La visita del monarca refuerza el acercamiento bilateral y los lazos económicos, culturales y políticos entre ambos países.
Más allá de la política, México y España mantienen una de las relaciones económicas más sólidas entre América Latina y Europa. España es uno de los principales inversionistas en México, con presencia en banca, energía, telecomunicaciones, turismo e infraestructura. Empresas mexicanas operan en España, mientras el comercio y la cooperación en innovación, educación y cultura fortalecen un vínculo estratégico que genera empleo, inversión y oportunidades para ambos países.
Anoche, el gobernador Pablo Lemus recibió al rey Felipe VI, quien asistirá al partido de este viernes entre España y Uruguay en el Estadio Guadalajara.
Visita del rey Felipe VI genera división entre los mexicanos
El histórico encuentro entre la Presidenta Claudia Sheinbaum y el rey Felipe VI abrió un intenso debate en las calles entre ciudadanos que priorizan los beneficios comerciales de la reconciliación bilateral y quienes aún consideran significativo un acto de disculpa por los supuestos abusos de la conquista española.
“Una disculpa no incomoda a nadie, pero siento que debe haber buena relación porque eso le conviene a ambos países” declaró Mónica Nájera, al añadir que con venir a México el monarca español ya está dando pie a que haya una buena relación.
Aunque la opinión pública en México estaba centrada en la victoria de la Selección en su tercer partido del Mundial, varios ciudadanos consideraron positivo el diálogo entre Sheinbaum y Felipe VI, quien no había regresado a México desde 2018, bajo el argumento de que el perdón es innecesario debido al tiempo transcurrido desde la época colonial (1521-1821) y a que la mayoría de la población actual proviene de un mestizaje.
“Esa parte de la historia no se puede borrar, de hecho es una buena parte. Algunos lo pueden tomar como mala parte, pero también hubo desarrollo, a fin de cuentas”, precisó el joven Kevin Calderón, al señalar que la reunión puede beneficiar el intercambio comercial y cultural entre dos naciones hermanas.
No obstante, esa postura contrastó con la de quienes consideraran que el gesto de perdón sí resultaría muy relevante para gran parte de los mexicanos.
“Siento que el perdón podría ser muy significativo para muchos mexicanos”, manifestó por su parte Diana Díaz sobre el debate de los agravios coloniales, defendiendo que el encuentro representa una oportunidad ideal para mostrar la unión entre dos naciones que históricamente se consideran hermanas.
El origen de la polémica surgió en 2019 cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador envió una carta al monarca exigiendo una disculpa oficial por los agravios coloniales, una misiva que el gobierno español rechazó con firmeza y que detonó una posterior pausa en la relación bilateral ante la falta de respuesta de la Corona.
Las tensiones se profundizaron cuando Sheinbaum decidió no invitar a Felipe VI a su toma de posesión como represalia por dicho desplante diplomático.
El paso definitivo para este reencuentro en Palacio Nacional se produjo gracias a la invitación oficial que el Gobierno mexicano extendió al rey de España con motivo del Mundial de futbol, lo que facilitó una breve parada del monarca en la capital antes de su viaje a Guadalajara para presenciar el partido entre España y Uruguay en un ambiente de reconciliación institucional.
Sheinbaum reconoció que en los últimos meses se produjeron señales que contribuyeron a mejorar el clima entre ambos países, entre ellas la visita de Felipe VI a exposiciones mexicanas en España dedicadas al patrimonio indígena y su señalamiento de que durante la conquista hubo “mucho abuso”.
“Fue un gesto de parte de ellos, muy importante. Y nosotros lo consideramos ese gesto que tuvieron y pues se abre una nueva comunicación”, dijo la mandataria el miércoles.
